Consultar a un abogado en línea no es otro oficio, y tampoco es una tarifa aparte: el formato del intercambio no cambia el trabajo jurídico que exige. Una videoconferencia de una hora sobre un proyecto de venta equivale a la misma cita de una hora en el despacho, y se factura igual.
El despacho trata expedientes a distancia en todo el territorio, con las mismas herramientas que en un expediente de proximidad:
- citas por videoconferencia, incluida la primera conversación de encuadre;
- firma electrónica tanto de la hoja de encargo como de los documentos que lo permiten;
- intercambio de documentos por vía digital, sin envíos en papel;
- pago en línea de los honorarios.
Un límite merece decirse, porque explica una línea de la tarifa: el asesoramiento no conoce frontera geográfica, pero la representación ante los tribunales sí. Ante determinados órganos jurisdiccionales franceses debe intervenir un abogado del propio partido judicial — es el objeto de la postulation, la representación procesal territorial francesa, tarifada más arriba, que se suma entonces a los honorarios del expediente en lugar de sustituirlos.
Por lo demás, nuestras tres implantaciones cubren demarcaciones distintas: la oficina parisina, a dos pasos del Campo de Marte, la de los Pirineos Orientales y nuestra implantación catalana, que trata las operaciones a uno y otro lado de la frontera. La primera conversación se concierta desde la página de contacto, en el despacho o a distancia, según le convenga.